“Su espíritu vive en todos los ríos de Honduras y del Mundo”

Después del golpe de Estado del 2009 en Honduras, surgieron canciones del movimiento de resistencia popular. Todo el mundo cantaba una en particular, cuyo estribillo es,  "Ellos nos temen, porque nosotros no tenemos miedo." Después del asesinato de la internacionalmente reconocida lideresa indígena y ecologista Berta Cáceres el 2 de marzo, Dan Beeton, del Centro de Investigación Económica y Política escribió, “Berta era una amenaza para las fuerzas poderosas de Honduras, por lo tanto ellos la amenazaron."

Las autoridades de Honduras también ven a COPINH, la organización de derechos indígenas que Berta fundo, como una amenaza. Las mismas autoridades parecen estar haciendo todo lo posible para destruir el COPIHN. El gobierno Hondureño ha hecho todo lo posible también para fijar el delito del asesinato de Berta en los miembros del COPINH, queriendo implicar que había una lucha interna por el poder dentro de la organización. Gustavo Castro, el ambientalista mexicano que es el único testigo del ataque y que también recibió disparos, dice que las autoridades nunca le preguntaron acerca de las personas asociadas con DESA, la empresa cuyo proyecto de la represa Agua Zarca, Berta protesto y de quien se creía que estaba recibiendo amenazas de muerte, o acerca de la policía de Honduras, quienes la han acosado en el pasado.

En lugar de ello, le han preguntado acerca de los miembros del COPINH. 8 De los 9 coordinadores de la ciudad en la cual Berta fue asesinada han sido interrogados hasta 12 horas a la vez, uno fue encarcelado durante 48 horas y luego puesto en libertad sin cargos, la estación de radio de COPINH y refugio de las mujeres han estado bajo vigilancia, y la hijas de Berta ha sido seguida por hombres vestidos de civil y hombres armados. Después del asesinato de Berta el 2 de marzo, Nelson García, otro miembro activo del COPINH, fue asesinado por arma de fuego el 15 de marzo al volver a casa con su familia. Había pasado la mañana con la comunidad Lenca indígena de Río Chiquito, donde más de 100 policías y militares desalojaron violentamente a 150 familias de sus tierras, destruyendo sus casas, quemando sus cosechas y matando a sus animales de granja, dejándolos sin medios de vida. Matar a los líderes de COPIHN es sólo la punta del iceberg; cientos de campesinos han sido asesinados por guardias de seguridad, la policía o militar desde el golpe de estado en el 2009.

En medio de la intensificación de la represión, COPINH y otras partes del movimiento social en Honduras han intensificado igualmente su resistencia. Su movimiento ha sido re-energizado. El 17 de marzo y el 18, COPINH, acompañado por la organización garífuna OFRANEH y por los pequeños agricultores, llevaron a cabo una enorme movilización en Tegucigalpa. Cuando la policía detuvo a los autobuses en los cuales los grupos se iban a transportar, caminaron a Tegucigalpa para participar. Una de las líderes de OFRANEH, Miriam Miranda, quien fue oradora en  el Encuentro Anual de CRLN en el 2011, declaró:

"Berta no está muerta. Su espíritu vive en todos los ríos de Honduras y del mundo amenazados por una idea al revés del desarrollo que favorece a la élite política y empresarial sedienta de sangre, cuya visión anticuada llama a la muerte de los ríos 'energía limpia'. Hemos recorrido junto Berta muchos caminos y la lucha por la defensa de nuestros territorios y culturas en la cara de la agresión devastadora del neoliberalismo, ha sido uno de los lazos más importantes. Ellos quieren convertir los recursos naturales de las tierras indígenas en materias primas para la subasta, sin el consentimiento de nuestros pueblos, a quienes ven como estadísticas que pueden ser descartadas.”

La muerte de Berta fue también una llamada de atención a los aliados internacionales del movimiento que condujo. 730 académicos de estudios Latino Americanos firmaron una carta dirigida al secretario de Estado, John Kerry, denunciando la impunidad en Honduras e instándolo a exigir rendición de cuentas por violaciones de derechos humanos. CRLN y otras 250 organizaciones firmaron en una carta al Sec. Kerry pidiendo una investigación internacional independiente sobre el asesinato de Berta; medidas de protección para la familia de Berta y de Gustavo Castro, el único testigo del asesinato; y el fin de la ayuda militar y policial de EE.UU. para Honduras, entre muchas otras peticiones. CRLN ayudó a conseguir 62 Representantes - 5 desde Illinois (Bustos, Davis, Gutiérrez, Quigley y Schakowsky) - para firmar en otra carta al Sec. Kerry y al Sec. de Tesorería. Jack Lew, iniciada por Reps. Keith Ellison y Hank Johnson, que llama, además,  a ejercer presión sobre el gobierno de Honduras para cerrar la represa de Agua Zarca que Berta se opuso y revisar cualquier financiación de EE.UU. o el apoyo a proyectos que atentan contra los derechos indígenas a la tierra.

Para una excelente revisión temprana de los problemas que rodean el asesinato de Berta, escuchar la entrevista de Jerome McDonnell con Matt Ginsberg-Jaeckle. Para una entrevista con hijas e hijo de Berta por Amy Goodman de Democracy Now !, haga clic aquí.

Para una entrevista con Vicki Cervantes, miembro de la Voz de los de Abajo y Coordinadora de Norte América para la Red de Solidaridad con Honduras, haga click aquí.