Ratifican los Acuerdos de Paz en Colombia Mientras Mujeres Afro-Descendientes se Reunen para Construir una Visión Transnacional

(Crédito Fotográfico: Stand for Land Rights in Colombia) Después de años de negociación, decenas de movilizaciones hechas por comunidades Afros e Indígenas, y un estrecho voto por el ‘No’ en el plebiscito de octubre, el Congreso Colombiano oficialmente aprobó la segunda versión de los acuerdos de paz entre el estado Colombiano y la guerrilla de FARC. Mientras falta todavía unos pasos más para cumplir con la implementación del acuerdo, esto es un avance para la paz en Colombia. El viernes, 18 de noviembre, Justicia y Paz, organización Colombiana compañera de CRLN, pasó la tarde con nosotrxs explicando la historia del conflicto armado y las oportunidades para la defensa de derechos humanos

 

(Foto: Justicia y Paz con el grupo de Chicago en conversación sobre el estatus de la paz en Colombia y el trabajo que sigue) Entre las novedades importantes es que se mantuvo el Capítulo Étnico en la segunda versión de los acuerdos. CRLN participó en el proceso de defender y promover el Capítulo Étnico, en un esfuerzo internacional manejado por organizadores Afrodescendientes e Indígenas en Colombia. Además, la versión final de los acuerdos todavía incluyen la “Jurisdicción Especial de Paz”, aunque sea menos fuerte, en la que crímenes de guerra y crímenes en contra la humanidad perpetrados durante el conflicto pueden ser juzgados. Para leer más información sobre los puntos principales de los acuerdos recientemente ratificados, vea este resúmen (en inglés) creado por nuestros compañerxs en la Oficina de Washington por América Latina (WOLA, por sus siglas en inglés).

 

Finalmente, en octubre, CRLN empezó a trabajar con nuestrxs compañerxs de la Red de Solidaridad Afro-Colombiana (ACSN por sus siglas en inglés) para recaudar $10,000 para apoyar el primer Encuentro Nacional e Internacional de Mujeres Negras por el Cuidado de la Vida y Territorios Ancestrales en Colombia.  Nos compremetimos a este proyecto para poder apoyar el primer encuentro Afro-diaspórico de mujeres Negras en Colombia y para que más que 160 mujeres Negras de Hoduras, Brasil, Colombia, y los EE.UU. pudieran llegar y crear una agenda colectiva de, por, y para mujeres negras y sus comunidades.

 

(Foto: Organizadores del Encuentro de Mujeres Negras agradecen a lxs que contribuyeron para apoyar su trabajo. Mira el video completo aquí) Después de casi seis meses de movilización de nuestra red y por la generosidad de muchxs de ustedes leyendo este artículo, logramos casi 80% de nuestra meta ($7,970) y el encuentro ocurrió entre el 17-21 de noviembre, ¡totalmente pagado! Abajo esta la declaración pública del encuentro, un documento poderoso detallando el compromiso de esas mujeres Negras a su tierra, sus formas de liderazgo, sus maneras de vida ancestrales, y el futuro de sus comunidades.

 

Gracias por todo el apoyo para este encuentro histórico y por la lucha que continúa para la paz y la justicia en Colombia.

 
 
 

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DECLARACIÓN PÚBLICA

Primer Encuentro Nacional e Internacional de Mujeres Negras Cuidadoras de la Vida y Los Territorios Ancestrales

Las mujeres negras afrodiaspóricas reunidas en la región del Norte del Cauca, en el territorio negro ancestral de la vereda de Quinamayó, desde nuestra diversidad, experiencia y resistencias, asumiendo la herencia de lucha de nuestros ancestros y ancestras y reconociendo el valor ancestral de nuestros territorios:

DECLARAMOS

Que defendemos los derechos étnico-territoriales a la identidad, al territorio, a la autonomía, a la participación, a la organización, a la opción propia de futuro y nos solidarizamos con la lucha de las mujeres negras y pueblo negro del mundo.

Que el territorio es la vida y la vida no se vende, se ama y se defiende, el territorio es el patrimonio de los renacientes.

Que nos ratificamos en el cuidado de nuestro territorio como espacio para existir y re-existir y no como un negocio para favorecer los intereses económicos de otros. Toda decisión que se tome sobre nuestros territorios debe involucrar a nuestra comunidad.

Que nos reafirmamos en el cuidado de nuestras prácticas ancestrales, nuestra medicina tradicional, nuestra historia y nuestra soberanía y autosuficiencia alimentaria. El cuidado de la ancestralidad es el principio que orienta nuestras acciones.

Que reconocemos la sabiduría de nuestras ancestras y nuestras mayoras que son un pilar de nuestros procesos de lucha y un faro que guía nuestra comunidad.

Que reivindicamos nuestras formas propias de organización, persistimos en su autonomía, apostándole al autogobierno. Insistimos en que el movimiento social afro fortalezca la participación de las lideresas en los procesos organizativos.

Que rechazamos la explotación minera ilegal e inconstitucional. La invasión de multinacionales y foráneos en nuestros territorios nos ha traído delincuencia, violencia, abuso sexual y ha afectado nuestra cultura y vida en comunidad. La minería ilegal e inconstitucional ha acabado nuestras fuentes de sustento la como agricultura, la pesca y la minería ancestral, ha contaminado con mercurio nuestra agua, nuestros alimentos y nuestros cuerpos. Denunciamos la complicidad de las autoridades con la entrada de minería ilegal, el otorgamiento de permisos sin consultarnos previamente y la persecución a la minería ancestral.

Que rechazamos los megaproyectos agroindustriales que nos han traído amenazas, despojo y contaminación. Nos oponemos a la presencia de actores en el territorio que amenazan y ponen en riesgo la vida de la comunidad y nuestras lideresas.

Que como mujeres negras nos une un sentimiento de sororidad, hermandad y unidad, nuestra apuesta es el auto cuidado colectivo. Nuestra fuerza proviene de la resistencia de nuestras ancestras y de la que ejercemos diariamente en nuestras casas, familias y comunidades. Somos mujeres negras empoderadas. Nuestra política es el afecto colectivo, el amor y el cariño.

Que rechazamos los megaproyectos agroindustriales que nos han traído amenazas, despojo y contaminación. Nos oponemos a la presencia de actores en el territorio que amenazan y ponen en riesgo la vida de la comunidad y nuestras lideresas.

Que como mujeres negras nos une un sentimiento de sororidad, hermandad y unidad, nuestra apuesta es el auto cuidado colectivo. Nuestra fuerza proviene de la resistencia de nuestras ancestras y de la que ejercemos diariamente en nuestras casas, familias y comunidades.

Somos mujeres negras empoderadas. Nuestra política es el afecto colectivo, el amor y el cariño.

INSISTIMOS, PERSISTIMOS Y NO DESISTIMOS

Quinamayó, 20 de noviembre de 2016.