“Paz Colombia”, Acuerdos de Paz & ‘Bowling’ para Justicia

Carlos Rosero y Javier Marrugo del Consejo de Paz Afro-Colombiano (CONPA) dando una charla en Chicago acerca de la importancia del involucramiento de Afro-Colombianos en las negociaciones de paz e implementación de los Acuerdos de Paz.

 

La semana pasada, el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos se reunió con el Presidente Obama para discutir un cambio bilateral después de 15 años del Plan Colombia el cual los dos jefes de estado, llaman "Paz Colombia." Durante la última década y media, el Plan Colombia mando miles de millones de dólares para fortalecer los recursos militares y de la policía de Colombia,así militarizando profundamente la estrategia del estado de Colombia de luchar una guerra nominal contra las drogas que desplazó la violencia hacia al campo y afectó desproporcionadamente a campesinxs, Afro-Colombianxs y a pueblos Indígenas.

 

Santos y Obama también discutieron las brutales décadas de conflicto en Colombia entre el gobierno, los grupos paramilitares de derecha, y insurgentes izquierdistas que probablemente terminará en los meses que vienen debido a intensas negociaciones durante los últimos años a través de conversaciones de paz en La Habana, Cuba.Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (también conocidas como FARC) llegaron a un acuerdo con el gobierno Colombiano acerca de un proceso de paz que pueda terminar la guerra civil más larga del hemisferio. Los acuerdos incluyen temas de participación política de la FARC, tráfico de drogas, el tema fundamental de distribución y titularidad de tierra, derechos de las víctimas, y las condiciones necesarias para que los insurgentes entreguen sus armas.

 

Si bien las negociaciones de paz han sido una parte fundamental de la estrategia de movimientos sociales para terminar con la violencia brutal (de hecho, los movimientos sociales, muchos de los cuales rechazan la política electoral, apoyaron la reelección del presidente Santos con la meta de que el finalizara las negociaciones bajo su segunda ronda en la presidencia), organizadores Colombianxs no están bajo la ilusión de que los acuerdos ni el nuevo "Paz Colombia" traerán la paz fundamental para el país, y mucho menos a las comunidades desproporcionadamente afectadas por la violencia (mujeres, campesinxs, afrodescendientes y los pueblos indígenas). Hemos escuchado una y otra vez que los acuerdos de paz proporcionará un camino hacia la paz,pero la implementación,la inclusión y la responsabilidad son elementos necesarios para que la paz sea una realidad fundamental.

 

Dos caminos son claves de aquí adelante durante este momento histórico en Colombia:

 

Primero, en términos de la implementación de los Acuerdos de Paz, las organizaciones compañeras de CRLN en Colombia urgen a la comunidad internacional que apoyen sus demandas para (1) la inclusión de voces de comunidades Afrodescendientes e Indígenas en el proceso de implementación de los Acuerdos de Paz y (2) acompañamiento para los grupos insurgentes como la FARC durante el periodo de reentrada social para que no reproducir  la violencia histórica en contra la rebeldía desmovilizada, como como sucedió con la Unión Patriótica en los años 1980 y 1990, cuando más de 3.500 de la UP fueron asesinados. Siga  nuestro sitio de internet y página de facebook para estar al tanto de información actualizada acerca de nuestro trabajo de acompañamiento y apoyo para las comunidades marginalizadas en Colombia durante este momento transformacional en la historia del país. Por favor firmen esta petición urgiendo a los miembros de las negociaciones de paz que incluyan las voces de Afrodescendientes e Indígenas en el proceso de implementación de los Acuerdos de Paz.

 

Segundo, acerca de la versión nueva del Plan Colombia ahora llamado “Paz Colombia,” es importante que los EEUU deje de usar sus billones de dolares de asistencia para seguir militarizando un país que ahora intenta implementar paz. La organización compañera de CRLN, La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA por sus siglas en inglés), provee cinco recomendaciones importantes para cambiar las metas de Plan Colombia de la lógica de militarización hacia los intereses de las  personas más afectadas por la violencia. Mientras tanto, la oficina nacional de El Observatorio de la Escuela de las Américas (SOAW, por sus siglás en inglés) está planeando una delegación investigadora en la frontera Panameña de Colombia donde los EEUU está apoyando la construcción de otra base militar en un territorio aislado y mayormente Afrocolombiano e Indígena. La oficina de SOA Watch de Illinois está planeando una tarde de ‘bowling’ para recaudar fondos en apoyo de esta delegación investigadora de la militarización constante durante esta “nueva” época de “Paz Colombia.” ¡Haz click aquí para unirte a un equipo de bowling y apoyar esta organización internacional desde aquí en Chicago!